Dos días después, Neji no ha vuelto a aparecer aunque si me
manda mensajes al móvil para preguntarme como estoy y para invitarme a comer o
cenar. Rechazo sus invitaciones. No quiero verlo. Saber que ha curioseado e mi
vida y en la de Naruto me pone furioso. ¿Qué le pasa a los hombres.
Cuando despierto el quinto día, sonrió. Mi habitación sigue
como siempre. Papa se encarga de que nada cambie y, cuando escucho sus nudillos
tocar en mi puerta y veo su cara, sonrió.
-Buenos días.
Ese tono dulzón y andaluz que emplea cuando me habla me
encanta. Me siento en la cama y le saludo:
-Buenos días, papa.
Como siempre, papa me lleva el desayuno a la cama y se trae
el suyo. Es nuestro momentito el día, en que nos explicamos nuestras cosas.
Algo que a los dos nos entusiasma.
-¿Qué vas hacer hoy?
Doy un trago al riquísimo café antes de contestar:
-He quedado con Yakumo. Quiero ir a conocer a su sobrino.
Mi padre asiente y da un mordisco a su tostada.
-Es una preciosidad de niño. Le han puesto Unki, como su
abuelo Unkai. Ya veras que hermoso es. Por cierto, Neji ha llamado. Quería
hablar contigo y ha dicho que volvería a llamar mas tarde.
Eso no me gusta, pero intento cambiar mi gesto. No quiero
que mi padre saque conclusiones erróneas. Sin embargo, él no tiene un pelo de
tonto.
-¿Has discutido con Neji?
-No.
-Entonces, ¿por qué no viene a buscarte a casa como siempre?
Sus ojos me taladraban. Se que espera la verdad.
-Mira, papa. Seamos sinceros, que ya somos mayorcitos: Neji
quiere de mi algo que yo no quiero de él. Y aunque es un excelente amigo, entre
nosotros nunca habrá nada más porque yo actualmente pienso en otra persona. Lo
entiendes, ¿verdad?
Mi padre contesta que si. Da otro mordisco a su tostad y lo
traga antes de cambiar de tema.
-¿Sabes cuando viene tu hermano?
-No me dijo nada, papa.
-Es que lo llamo y últimamente siempre tiene prisa. Pero lo
noto contento, ¿Sabes por que?-Eso me hace sonreír. Si mi padre supiera…
-Lo dicho, papa, ¡ni idea de lo que va hacer! Pero seguro
que vienen los tres a pasar unos días contigo. Ya sabes que Seiya….si no ve a
su yayo le da algo.
-¡Ay, mi Seiya…! Que ganitas tengo de ver a esa pequeña
tratillo.-Luego me mira y añade-: En cuanto a lo de Neji, a partir de este
momento me doy un puntito en la boca, pero hijo, ¿no seguirás con el muchacho
ese con el que te vi la última vez que estuve en Madrid?
Me rió a carcajadas.
-Tranquilo, papa… no es ese quien ocupa mis pensamientos.
-Me alegra saberlo.
Ese tenia cara de saber mas que los ratones coloraos.
Aquel comentario me hace soltar una carcajada y mi padre me
acompaña con otra. Durante un buen rato demoramos en el desayuno hasta que mira
el reloj.
-Me tengo que ir al taller.
-Vale, papa, ¡Te veo por la tarde!
-Pásate luego por el circuito. Estaré allí.
-¿Por el circuito? ¿Para que?
Veo la risa en su mirada y, sin desvelarme nada, se levanta
de la cama.
-Tu pásate sobre las cinco. Tengo una sorpresa para ti.
Mi padre y sus secretitos. Aunque rápidamente se a lo que se
refiere. Acepto la invitación mientras él se marcha y yo continuo poniéndome
morado de tostadas.
Continuara…
a partir de hoy retomo pídeme lo que quieras y quiero pedir perdón por tardar tanto.
ResponderEliminarespero que os haya gustado el capitulo y espero vuestras opiniones
nos vemos mañana ;)!!!