domingo, 2 de noviembre de 2014

Pideme lo que quieeras

capitulo 30

El sábado por la tarde decido salir de nuevo con mis amigos. Nos tomamos unas birras en el bar de Tsukado, cenamos en una pizzería y, después de la cena, nos vamos a tomar algo al Amnesia. Miro a mi acreedor en busca del espía que Naruto con seguridad h mandado tras de mi. Como es lógico, no veo nada. Solo gente divirtiéndose como yo.

Cuando llevo una hora allí, aparece Neji. Lo miro sorprendido y el me sonríe.

-¿Qué haces aquí?

-Jerez sin ti es muy aburrido.

Extrañado por aquella aparición, vuelvo s mirarlo.

-Neji…te estas equivocando conmigo. Nunca te he mentido y…

Pone un dedo en mi boca para hacerme callar.

-Lo se, pero no puedo evitarlo. Vamos…ven a mi hotel. Tenemos que hablar.

Me despido de mis amigos y a Hotaru le prometo que regresare pronto. Se que lo haré. La conversación que voy a tener con Neji va a ser corta y, seguramente, no muy agradable.

Cuando llegamos al hotel, la tensión se puede palpar en el ambiente. Me niego a subir a su habitación. Vamos a la cafetería y pedimos algo de beber. Hablamos durante una hora, discutimos, dejamos claros nuestros sentimientos. Y, cuando por fin parece todo aclarado y me voy a marchar, me coge por el brazo y acerca su frente a la mía.

-Dame una oportunidad, por favor. Tú mismo acabas de decir que no sabes si quieres algo más. Déjame demostrarte de una vez por todas lo que soy capaz de darte. Eres precioso, me gustas, me enloquece tu ímpetu al hacer las cosas y quiero que sepas que por ti soy capaz de cualquier cosa.

Necesito mimos y sus palabras son, en ese momento, un bálsamo para mis heridas. No puedo dejar de pensar en mi maldito jefe. Cierro los ojos y la mirada posesiva e intrigante de Naruto Namikaze aparece y, sin saber por que, beso a Neji. Lo beso con tal erotismo y necesidad que hasta yo mismo me sorprendo.

Sin mediar palabra, Neji me arrastra hasta el ascensor. Se o que quiere. Se donde me lleva y yo le dejo. Subimos a su habitación y entramos sin mediar palabra. Durante unos minutos, nos besamos mientras dejo que recorra mi cuerpo con sus manos. Pero me siento con un traidor, no puedo evitar pensar en Naruto. Cuando siento queme baja los pantalones vaqueros hasta dejarlos a la altura de mis rodillas suspiro y, sorprendiéndolo, le cojo una mano y le incito a que me toque.

Neji, excitado por mi efusividad, me tumba en la cama, se pone sobre mí y me restriega su erección aun guardada bajo su vaquero. Es cauteloso. Siempre lo ha sido. Su manera de hacer el amor no tiene nada que ver con la de Naruto. Neji, en el plano sexual, es pausado y delicado. Naruto es posesivo y rudo.

Dos hombres distintos para mí, con dos formas diferentes de hacer el amor.

Mi corazón bombea con fuerza. Pienso en Naruto y eso me excita. Estoy seguro de que si viera lo que hago se excitaría tanto o mas que yo. Su juego se ha convertido en el mío. En ese momento, aunque es Neji quien me toca, es Naruto quien me posee.

Saco mi móvil y, con disimulo, hago un par de fotos mientras me besa.

Enloquecido por la entrega que ve en mi, me quita los calzoncillos y veo sus sorpresa cuando me ve con las piernas abiertas para el. Sin demora, planta su boca en mi pene e, instantes después, mi jadeo envuelve la habitación mientras dejo que me coma, que me chupe, que me penetre con los dedos.

Tengo los ojos cerrados y siento la mirada de Naruto. Sus ojos ardientes me reprochan mi actitud, pero al mismo tiempo veo el deseo en su mirada. No quiero abrir los ojos. No quiero ver a Neji. Solo quiero seguir con los ojos cerrados y que Naruto vuele sobre mi.

De pronto, Neji para y abro los ojos. Se ha abierto el vaquero y se esta poniendo un preservativo.

-¿Estas seguro?-me pregunta, al subir de nuevo en la cama.

Contesto  que si con la cabeza. No puedo hablar.

El sonríe pero no dice nada. Instantes después, con delicadeza, comienza a entrar en mi interior. Un poco…otro poco…otro poco mas, pero la impaciencia me puede y yo soy quien voy a su busca. Incorporo las caderas y me ensarto en el, deseoso de que descargue toa su potencia sexual en mi. Aquel ataque lo pilla por sorpresa. Lo oigo resoplar, me agarra por las caderas y comienza a bombear su pene una y otra vez dentro y fuera de mí. Me gusta. Si…sigue…sigue…pero necesito más. Mi ano se abre para recibirlo pero aquel pene no es el que yo anhelo. Mis músculos se contraen, a la espera de más  profundidad, mas posesión, pero Neji, tras varios envites más, se corre y cae sobre mí.

Cierro los ojos y siento ganas de llorar. Deseo a Naruto. Deseo que sea el quien me tome y me haga vibrar. Lo que hacia un mes antes con Neji o cualquier otro era una maravilla; ahora, tras el, se ha vuelto soso y aburrido. Yo necesito más y solo Naruto sabe dármelo.

Siento la cabeza de Neji en mi cuello. Lo oigo respirar por el esfuerzo. Cuando se separa de mi me pregunta so todo va bien. Yo le miento y asiento. No quiero herirlo.

Me ayuda a levantarme y voy al baño. Cierro la puerta y me echo agua en la cara, me miro al espejo y susurro al pensar en Naruto:

-¿Qué me has hecho, gilipollas?

Una vez me he refrescado, salgo y me encuentro a Neji sentado en una silla. Nos miramos.

-Me voy

Su cara se contrae.

-No, Sasuke…no te vayas.

Consciente de que me estoy comportando como una mala persona, como un cabron, de que soy de lo peor, me acerco a el y le doy n beso en los labios.

-Por favor, Neji, continúa con tu vida y déjame a mí continuar con la mía. Nos vemos en Jerez.

Dicho esto, me doy la vuelta y me marcho. Cuando cierro la puerta tras de mi cierro los ojos y suspiro. Que mal me siento. Me encamino hacia el ascensor y, cuando salgo a la calle, llamo a mi amiga Hotaru. Me dice en que local están y me encamino hacia allí. Necesito emborracharme y olvidar lo que acabo de hacer.

Continuara…









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