capitulo 30
El sábado por la tarde decido salir de nuevo con mis amigos.
Nos tomamos unas birras en el bar de Tsukado, cenamos en una pizzería y,
después de la cena, nos vamos a tomar algo al Amnesia. Miro a mi acreedor en
busca del espía que Naruto con seguridad h mandado tras de mi. Como es lógico,
no veo nada. Solo gente divirtiéndose como yo.
Cuando llevo una hora allí, aparece Neji. Lo miro
sorprendido y el me sonríe.
-¿Qué haces aquí?
-Jerez sin ti es muy aburrido.
Extrañado por aquella aparición, vuelvo s mirarlo.
-Neji…te estas equivocando conmigo. Nunca te he mentido y…
Pone un dedo en mi boca para hacerme callar.
-Lo se, pero no puedo evitarlo. Vamos…ven a mi hotel.
Tenemos que hablar.
Me despido de mis amigos y a Hotaru le prometo que regresare
pronto. Se que lo haré. La conversación que voy a tener con Neji va a ser corta
y, seguramente, no muy agradable.
Cuando llegamos al hotel, la tensión se puede palpar en el
ambiente. Me niego a subir a su habitación. Vamos a la cafetería y pedimos algo
de beber. Hablamos durante una hora, discutimos, dejamos claros nuestros
sentimientos. Y, cuando por fin parece todo aclarado y me voy a marchar, me
coge por el brazo y acerca su frente a la mía.
-Dame una oportunidad, por favor. Tú mismo acabas de decir
que no sabes si quieres algo más. Déjame demostrarte de una vez por todas lo
que soy capaz de darte. Eres precioso, me gustas, me enloquece tu ímpetu al
hacer las cosas y quiero que sepas que por ti soy capaz de cualquier cosa.
Necesito mimos y sus palabras son, en ese momento, un
bálsamo para mis heridas. No puedo dejar de pensar en mi maldito jefe. Cierro
los ojos y la mirada posesiva e intrigante de Naruto Namikaze aparece y, sin
saber por que, beso a Neji. Lo beso con tal erotismo y necesidad que hasta yo
mismo me sorprendo.
Sin mediar palabra, Neji me arrastra hasta el ascensor. Se o
que quiere. Se donde me lleva y yo le dejo. Subimos a su habitación y entramos
sin mediar palabra. Durante unos minutos, nos besamos mientras dejo que recorra
mi cuerpo con sus manos. Pero me siento con un traidor, no puedo evitar pensar
en Naruto. Cuando siento queme baja los pantalones vaqueros hasta dejarlos a la
altura de mis rodillas suspiro y, sorprendiéndolo, le cojo una mano y le incito
a que me toque.
Neji, excitado por mi efusividad, me tumba en la cama, se
pone sobre mí y me restriega su erección aun guardada bajo su vaquero. Es
cauteloso. Siempre lo ha sido. Su manera de hacer el amor no tiene nada que ver
con la de Naruto. Neji, en el plano sexual, es pausado y delicado. Naruto es
posesivo y rudo.
Dos hombres distintos para mí, con dos formas diferentes de
hacer el amor.
Mi corazón bombea con fuerza. Pienso en Naruto y eso me
excita. Estoy seguro de que si viera lo que hago se excitaría tanto o mas que
yo. Su juego se ha convertido en el mío. En ese momento, aunque es Neji quien
me toca, es Naruto quien me posee.
Saco mi móvil y, con disimulo, hago un par de fotos mientras
me besa.
Enloquecido por la entrega que ve en mi, me quita los
calzoncillos y veo sus sorpresa cuando me ve con las piernas abiertas para el.
Sin demora, planta su boca en mi pene e, instantes después, mi jadeo envuelve
la habitación mientras dejo que me coma, que me chupe, que me penetre con los
dedos.
Tengo los ojos cerrados y siento la mirada de Naruto. Sus
ojos ardientes me reprochan mi actitud, pero al mismo tiempo veo el deseo en su
mirada. No quiero abrir los ojos. No quiero ver a Neji. Solo quiero seguir con
los ojos cerrados y que Naruto vuele sobre mi.
De pronto, Neji para y abro los ojos. Se ha abierto el
vaquero y se esta poniendo un preservativo.
-¿Estas seguro?-me pregunta, al subir de nuevo en la cama.
Contesto que si con
la cabeza. No puedo hablar.
El sonríe pero no dice nada. Instantes después, con
delicadeza, comienza a entrar en mi interior. Un poco…otro poco…otro poco mas,
pero la impaciencia me puede y yo soy quien voy a su busca. Incorporo las
caderas y me ensarto en el, deseoso de que descargue toa su potencia sexual en
mi. Aquel ataque lo pilla por sorpresa. Lo oigo resoplar, me agarra por las
caderas y comienza a bombear su pene una y otra vez dentro y fuera de mí. Me
gusta. Si…sigue…sigue…pero necesito más. Mi ano se abre para recibirlo pero
aquel pene no es el que yo anhelo. Mis músculos se contraen, a la espera de más profundidad, mas posesión, pero Neji, tras
varios envites más, se corre y cae sobre mí.
Cierro los ojos y siento ganas de llorar. Deseo a Naruto.
Deseo que sea el quien me tome y me haga vibrar. Lo que hacia un mes antes con
Neji o cualquier otro era una maravilla; ahora, tras el, se ha vuelto soso y
aburrido. Yo necesito más y solo Naruto sabe dármelo.
Siento la cabeza de Neji en mi cuello. Lo oigo respirar por
el esfuerzo. Cuando se separa de mi me pregunta so todo va bien. Yo le miento y
asiento. No quiero herirlo.
Me ayuda a levantarme y voy al baño. Cierro la puerta y me
echo agua en la cara, me miro al espejo y susurro al pensar en Naruto:
-¿Qué me has hecho, gilipollas?
Una vez me he refrescado, salgo y me encuentro a Neji
sentado en una silla. Nos miramos.
-Me voy
Su cara se contrae.
-No, Sasuke…no te vayas.
Consciente de que me estoy comportando como una mala
persona, como un cabron, de que soy de lo peor, me acerco a el y le doy n beso
en los labios.
-Por favor, Neji, continúa con tu vida y déjame a mí
continuar con la mía. Nos vemos en Jerez.
Dicho esto, me doy la vuelta y me marcho. Cuando cierro la
puerta tras de mi cierro los ojos y suspiro. Que mal me siento. Me encamino
hacia el ascensor y, cuando salgo a la calle, llamo a mi amiga Hotaru. Me dice
en que local están y me encamino hacia allí. Necesito emborracharme y olvidar
lo que acabo de hacer.
Continuara…
No hay comentarios:
Publicar un comentario