sábado, 11 de octubre de 2014

Pideme lo que quieras

capitulo 23

Me despierto sobresaltado.

Miro el reloj. Las cuatro y treinta y ocho.

Estoy solo en la cama. ¿Dónde esta Naruto?

Me asusto. No quiero que se haya ido. Me levanto con rapidez. Cuando llego al salón veo que se echa unas gotas en los ojos, se mete algo en la boca y da un trago del vaso de agua. Después se sienta, se pone los cascos de mí iPod para escuchar música y cierra los ojos. Lo observa durante unos minutos y sonrío. ¡Esta escuchando música!

Al oírme, abre los ojos y se levanta.

-¿Estas bien?

Mientras me trago las lágrimas de felicidad por ver que aún esta allí, me toco el brazo y respondo:

-Si. Es solo que, al no verte, creí que te habías marchado.

Naruto sonríe.

-Duermo poco. Ya te lo dije.

-Oye…He visto que te tomabas algo, ¿Qué era?

-Una aspirina. Me duele la cabeza-responde con una encantadora sonrisa.

Cuando abro el frigorífico, veo las trufas y se me antoja comerme alguna. Bebo agua, pongo un par de trufas en un plato y regreso al salón. Naruto, que esta sentado en el sillón, sonríe al verme.

-Goloso.

Divertido, le devuelvo la sonrisa y me doy cuenta de que su gesto es cansado. Normal, no duerme. Me siento a su lado.

-Me encanta esta canción.

Le quito uno de los cascos, me lo pongo en mí oreja y oigo la voz de Malú.

-A mí también. La letra me recuerda a nosotros.

Él asiente. Yo cojo una de las trufas con la mano y comienzo a mordisquearla.

Sonríe.

¡Dios! ¡Me encanta verlo sonreír!

-¿Puedo probar la trufa?

-Claro.

Y, cuando veo que va a darle un mordisco a la trufa que tengo en mis manos, la acerco a mí boca, la restriego en mis labios y murmuro:

-Ya puedes probar.

Vuelve a sonreír. Se le ilumina la mirada y obedece sin rechistar. Sus labios toman los míos y, con una calma y placidez que me pone a mil, los chupa, los lame y lo finaliza con un dulce beso.

-Exquisito…la trufa también.

Cuando dice eso, suelto el resto de la trufa en el platito que he dejado encima de la mesa y me levanto. Me quito el pijama y, solo con los calzoncillos puestos, me siento a horcajadas sobre él.

Hasta el momento tenia tres adicciones. La Coca-Cola, las fresas y el chocolate. Pero ahora le sumo una más fuerte y poderosa llamada Naruto. Lo deseo…Lo deseo y lo deseo. Da igual la hora, el momento o el lugar…lo deseo.

Sorprendido por aquello, se quita los cascos.

-¿Qué haces, Sasu?

-¿Tú qué crees?

-Me duele la cabeza, nene…

Como respuesta, lo beso. Un beso caliente. Cargado de erotismo y lleno de anhelos.

-Sasu…

-Te deseo.

-Sasu, ahora no…

-Naruto, ahora si. Te deseo con exigencias. Con demanda. Con pretensión. Quiero que me folles. Quiero que disfrutes de mí. Quiero todo lo que tú desees y lo quiero ahora.

Se acomoda en el sillón y, con cuidado, me rodea con sus brazos la cintura. Lo miro y veo que no esperaba mis exigencias y que lo vuelvan loco. Mis caderas toman vida propia y se mueven sobre él. Su respuesta es inmediata. Noto como crece su duro pene y eso me activa más.

Una de sus manos abandona mí cintura para subir por mí espalda hasta llegar a mí pelo. Lo agarra y tira de él. Si… ¡ese es Naruto!

Mi cuello queda totalmente expuesto ante su boca y lo chupa. Lo lame con ansiedad, con capricho y me hace suspirar de placer.

Su otra mano abandona mí cintura y llega hasta mis pezones, que quedan ante él. Su boca carnosa se dirige hacia ellos. Los chupa. Los devora. Me mordisquea los pezones y los endurece. Me aviva.

Me suelta el pelo y puedo volver a mirarlo a la cara. Sus manos están a cada lado de mis pezones y, con reclamación, los junta y los aprieta para meterse los dos pezones en la boca.

-Me vuelves loco…

-Tú a mí más, aunque a veces eres un gilipollas.

Sonríe. Me pego a él.

-Sasu…tu brazo. Cuidado. Vas a hacerte daño.

Su preocupación por mí me chifla. Cuando va a tomar las riendas de la situación, le sujeto las manos y susurro cerca de su boca:

-No…Naruto…tu castigo por no haber cooperado conmigo hace unas horas en mí cama, sera que yo mando.

-¿Mi castigo?

-Si. Creo que voy a tener que empezar a castigarte como tú a mí.

-Ni lo sueñes, pequeño.

Su mirada cargada de erotismo consigue enajenarme.

Durante unos segundos, se resiste a dejar que sea yo quien lo lleve la batuta, quien lo posea, pero al final noto que sus manos regresa a mis piernas y, mientras las pasea por ellas, murmura:

-De acuerdo…pero solo por hoy.

Decido jugar a su juego y me dejo lleva por el morbo. Cojo sus manos y las retiro de mis muslos mientras le ordeno.

-Prohibido tocar.

Gesticula. Quiere protestar y frunzo el ceño.

Cuando veo que se queda quieto, me agarro los pezones y los acerco a su boca. Se los ofrezco. Lo obligo a que primero me chupe uno y después el otro y, cuando mis pezones vuelvan a estar tiesos, se los retiro de la boca y sonrío. Naruto gruñe.

-Dame tu mano-le pido.

Me la entrega y la paseo por mí pierna hasta llegar a la cara interna de mis muslos. Le dejo tocarme y pronto introduce un dedo bajo mis calzoncillos. Dejo que se encapriche más de mí y, cuando se anima, lo obligo a que saque el dedo y se lo llevo a su propia boca.

-Resbaladizo y húmedo, como a ti te gusta.

Intenta cogerme de nuevo por la cintura y le doy un manotazo.

-Prohibido tocar, señor Namikaze.

-Señorito Uchiha…modere sus órdenes.

Sonrío, pero él no. Eso me gusta.

Subo mí mano izquierda hasta su cuello, la meto entre el sillón y él y le agarro del pelo con cuidado. No quiero que le duela más la cabeza. Su cuello queda expuesto totalmente ante mí, mientras siento el latido de su corazón entre mis piernas.

-Señor Namikaze, no olvide que ahora  mando yo.

Saco mí lengua y le chupo el cuello. Me deleito con su sabor y finalmente acabo en su boca. Adoro su boca. Le devoro los labios y oigo un gemido gutural salir de si interior.

-Me encanta tus ojos-murmuro-.Son preciosos.

-Yo los odio.

Me hace gracia su comentario. Naruto tiene unos maravillosos ojos azules que estoy seguro que causan furor allá por donde vaya. Cada segundo que pasa me siento más alterado, acerco mis pezones de nuevo a su boca y, cuando él me los va a chupar, se los retiro. Sin dejar de mirarlo a los ojos, me escurro entre sus piernas y, con cuidado de no darme en el brazo, meto mí mano bajo sus calzoncillo, agarro su caliente pene y sus duros testículos y saco todo ello al exterior.

¡Oh, Dios! Es impresionante.

El poderoso latido de aquel grueso glande hinchado hace que mí entrepierna tiemble de impaciencia. Y cuando acerco mí boca hasta su rosado capullo y me lo introduzco, lo siento temblar a él. Mi lengua, deseosa, pasea por su pene y e reparto cientos de dulces besos cargados de erotismo y perversión. Juego mimoso hasta que sus jadeos por lo que le hago me hacen mirarlo y veo que tiene la cabeza recostada en el sofá y los ojos cerrados. Su mandíbula esta tensa y tiembla de gozo. ¡Oh, si…si! De pronto, noto sus manos en mí cabeza y digo para que me escuche:

-Imagina que estamos en el club de intercambio y alguien nos mira y se muere porque tú le permitas tocarme, mientras me haces el amor con la boca delante de él. ¿Te gusta?

-Ssssi…-consigue decir mientras enreda sus dedos entre mí pelo.

Noto sus caderas moverse y su pene se acomoda aún más en mí boca. Eso me da fuerzas para continuar mientras siento como todo él se contrae de placer. Con delicadeza, mordisqueo alrededor de su capullo y me paro en una finita tela. Mi lengua se desliza por ella consiguiendo que Naruto se mueva y resople y más cuando finalmente la agarro con mis labios y tiro de ella.

Como si de un helado se tratara, lo chupo, lo degusto. Recuerdo la trufa que hay sobre la mesa y sonrío. Cojo un poco con mí dedo, lo unto en su pene mientras me recreo y murmuro que otro día será él quien unte esa trufa en mi pene para que otros me chupen. Naruto jadea, muerto de placer.

Con mí otra mano libre le agarro los testículos y se los toco. Naruto tiene un espasmo, después otro y sonrío al oírlo resoplar.

Anhelante de su pene, regreso a él. Lo meto con mimo en mí boca, pero ya esta tan enorme e hinchado que no cabe, por lo que decido subir y bajar mí lengua por él mientras el sabor a trufa me hace disfrutar más y más. Le enloquece lo que hago, lo que le digo, así que lo repito una y otra vez hasta que sus jadeos son más continuos y fuertes. Sus caderas me acompañan, sus dedos en mí pelo se tensan y me embiste en la boca.

La sensación me embriaga. Estoy poseyéndolo con mí boca y me gusta tenerlo entre mis manos y bajo mí merced. Pongo una de mis manos sobre sus marcados abdominales y le clavo las uñas. Eso le hace jadear más mientras sus caderas no paran de moverse. Agarro su glande endurecido con mis manos y comienzo a masturbarlo con embestidas potentes, como a él le gustan, mientras fantaseo sobre lo que otro hombre me estaría haciendo a mí.

El cuerpo de Naruto se contrae una y otra vez, pero se niega a dejarse llevar.

-Súbete en mí. Saxo…Por favor, hazlo.

Su voz implorante y mí deseo por él me llevan a obedecerlo.

Me siento a horcajadas sobre él y entonces me penetra. Estoy mojado y resbaladizo. Se encaja totalmente en mí y los dos gritamos.

-¡Dios, nene, con lo que dices me vulvas loco!

Mimoso y dispuesto a todo, lo miro.

-Eso quiero…jugar contigo a todo lo que quieras porque tu placer es el mío y yo deseo probarlo todo contigo.

-Sasu…-jadea.

-Todo…Naruto…todo.

Noto como se abre paso en mí interior. Enloquecido, me sujeto a sus hombros mientras él me agarra con posesión del culo y con su demanda me hace subir y bajar para encajarse en mí una y otra vez mientras me mira y me come por el deseo.

Su glande duro y caliente, entra y sale de mí con desesperación, mientras mí ano se contrae y lo succiona. Muevo las caderas frenéticamente y tiemblo mientras Naruto, con movimientos devastadores y duros, continúa llevándome hasta el clímax.

Mis pezones están delante de él y, cuando su boca me agarra un pezón y me lo muerde al tiempo que me penetra, un orgasmo devastador toma mí cuerpo. Mientras, él me colma de largas embestidas hasta que no puedo más y lo oigo sisear mí nombre entre jadeos y contracciones. Cuando todo acaba y quedo sobre él extasiado y húmedo, me doy cuenta de una gran verdad. Estoy total y completamente sometido y enamorado de él.

Continuara…

4 comentarios:

  1. oh me encanto ojala y naruto no haga sufrir a sasuke y dime habra embarazo como el es doncel o no habra quiero saber y continua espero que te lean los demas que te seguiamos en amor yaoi

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    1. me alegro que te encantases, si sasuke se quedara embarazado pero eso sera mucho mas adelante.
      ojala que me sigan leyendo hasta el final, no pierdo la esperanza jajaja pero de todas maneras no te preocupes que el fanfic lo subo hasta el final....tenemos fanfic para rato ya que es una historia muuuuy larga jjaj
      gracias por comentar ;)

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  2. Te quedo bueno el capitulo,seguire leendo que esta muy interesante este fanfic,gracias por compartirla

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  3. Te quedo bueno el capitulo,seguire leendo que esta muy interesante este fanfic,gracias por compartirla

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