capitulo 17
Mi jefa se vuelve loca cuando Naruto le informa de que yo lo
acompañaré en su viaje a las delegaciones. Sai se alegra de no ser él. Mi jefa
intenta convencerlo de mil formas para que yo no lo acompañe. Argumenta cosas
como mi falta de experiencia o mi poco tiempo en la empresa, pero al final
desiste. Naruto manda y ella debe aceptarlo. ¡Toma ya!
Llamo a mi padre el miércoles y le explico mi retraso de las
vacaciones por el viaje. Le parece bien y me anima a hacer un buen trabajo. Si
él supiera el trasfondo de todo, me metía en una caja y la embalaba para que no
pudiera salir. Mi hermano, en cambio, se enfada conmigo. Marcharme durante
varias semanas fuera de Madrid para él es desquiciante. ¿A quien le va a
explicar sus problemas?
El jueves, Naruto pasa a recogerme con su coger a las seis
de la mañana. Viajamos en su avión privado y tanto lujo me escandaliza. Parece
que acabo de salir del pueblo. Miro todo con tanta curiosidad, que creo que
Naruto hace esfuerzos por no reír.
Cuando llegamos a Barcelona, un coche nos recoge en el
aeropuerto del Prat y nos lleva directos al hotel Arts. ¡Casi nada! Lo
mejorcito de la ciudad. Allí nos alojamos en la última planta en dos suites. Ha
cumplido su promesa: habitaciones separadas. Cuando el botones cierra la puerta
tras de mí y me quedo en medio de aquella enorme habitación, miro a mi
alrededor. Todo es grande, espacioso. Y lo mejor, hay unos grandes ventanales
que me permiten ver el mar.
Alucinado por el lujo que me rodea, suelto mi maleta y me
acerco a la ventana. ¡Increíble! Tras disfrutar durante un rato del paisaje,
comienzo a buscar y a curiosear. Abro la nevera y veo chocolate. Me lanzo a por
él. Cuando descubro la zona de mi habitación donde se encuentra la cama, un
silbido de camionero sale de mí. ¡Es preciosa! Grandes ventanales que dan al
mar y moqueta violeta a juego con un diván precioso. La cama es enorme y me tiro
en plancha sobre ella. ¡Que pasada! El baño es otra maravilla. Madera clara y
una bañera rodeada por espejos. ¡Morboso!
Al salir del baño, el teléfono suena. Es Naruto.- ¿Qué tal
tu suite?
-Alucinante. Enorme. Es como cinco veces mi casa-me mofo.
Oigo como ríe al otro lado de la línea.
-En media hora te espero en recepción-me dice-. No olvides
los documentos.
Llego a recepción puntual y veo a Naruto hablando con una
mujer. Alta, ojos verdes, glamorosa, con el pelo largo y poseía el cabello
color violeta. Cuando él me ve, me invita a acercarme a ellos y nos presenta:
-Natsuhi, él es mi secretario, el señorito Uchiha.
La tal Natsuhi me hace un escaneo en profundidad y me da mal
rollito, pero, en un gesto de profesionalidad, ella y yo nos damos la mano y
Naruto añade en alemán:
-Señorito Uchiha, la señorita Natsuhi ha venido desde
Berlín. Ella estará unos días con nosotros. Natsuhi es la encargada de ver si
podemos suministrar nuestro medicamento en el Reino Unido.
Sonríe mientras la del pelo violeta de piernas largas mueve
su cabeza en gesto afirmativo. Sin embargo, percibo algo raro en su mirada. No
sé lo que es, pero no me gusta. Un hombre se acerca a nosotros y nos indica que
nuestro vehículo nos espera. Los tres caminamos hacia una enorme limusina
negra. Naruto se sienta junto a aquella mujer y se olvida de mí. Eso me
inquita. Pero lo que más me molesta es percibir que entre ellos hubo o hay
algo. Me lo dicen las miradas de ella. De todas formas, como soy un
profesional, mantengo la compostura mientras miro por la ventanilla e intento
pensar en mis cosas.
Cuando llegamos a las oficinas centrales de Barcelona, nos
recibe el jefe de la delegación, Daikoku Fumeno. Nada más verme, me sonríe, y
luego saluda al jefazo y a Natsuhi.
-Hola, Sasuke-se dirige a mí, después de saludarlos-. ¡Que
alegría volver a verte!
-Lo mismo digo, señor Fumeno. Seguidamente, me saluda
Tezuna, su secretaria.-Sasu, ¿Por qué no me has dicho que venías?
-Porque hasta ayer no sabía que tendría que venir-respondo
mientras la abrazo.
Tezuna, con el gesto divertido, observa a Naruto, para luego
mirarme a mí con picardía.
-Vaya, vaya, con el jefazo alemán… ¡Está potentón!
Ella y yo nos reímos, pero nos dirigimos sin demora hacia
una salita que ella me indica.
Instantes después, varios directivos, entre los que se
encuentra Naruto y Natsuhi, entran en la estancia. Es una sala rectangular de
paneles oscuros y una cristalera que da a un monte. En el centro de la estancia
hay una larga mesa con varias sillas y, en su lateral, varias mesitas y Naruto
preside la mesa justo frente a mí. Su mirada implacable me hace recordar el
mote que le puso Sai: Iceman. Al recordarlo, no puedo evitar sonreír.
La reunión comienza y Tezuna, avisada por su jefe, se
levanta de mi lado y se sienta a la mesa. Su jefe quiere que ella traduzca todo
lo que él vaya diciendo para la tal Natsuhi. Atiendo a lo que dicen y observo
que Tazuna es una excelente traductora. Pero ocurre algo que me sorprende. En
un momento dado, el señor Fumeno menciona al padre de Naruto y esté, muy serio
pero también muy educadamente, le pide que no vuelva a nombrarlo. ¿Qué habrá
pasado entre padre e hijo? Una hora después, mientras la reunión continúa su
curso, recibo un mensaje en mi portátil.
De: Naruto Namikaze
Fecha: 5 de julio de 2012 10.38 Para: Sasuke
Uchiha
Asunto: Tu boca. Querido señorito Uchiha, ¿le ocurre
algo? Su boca lo delata.
PS: Es usted el más sexy de la reunión. Naruto Namikaze.
Sin mover mi cabeza, lo observo a través de mis pestañas.
¿Tendrá morro? Lleva ignorándome desde aparecí en la recepción del hotel y
ahora me viene con ésas. Así que decido responderle el correo.
De: Sasuke Uchiha
Fecha: 5 de julio de 2012 10.39 Para: Naruto
Namikaze
Asunto: Estoy trabajando. Estimado señor Namikaze, le
agradecería que me dejara trabajar. Sasuke Uchiha
Sé que lo recibe. Lo veo mirar con interés a la pantallita y
como se curva la comisura de sus labios. Al cabo de pocos segundos, teclea de
nuevo y yo recibo otro correo.
De: Naruto Namikaze
Fecha: 5 de julio de 2012 10.41 Para: Sasuke
Uchiha
Asunto: ¿Enfadad? Sus palabras me desconcentran,
¿esta enfadado por algo?
PS: Ese traje le sienta fenomenal. Naruto Namikaze.
Me muevo en mi silla, incomodo. ¿Tanto se me nota? Intento
sonreír, avergonzado, pero mi boca se niega. Durante unos minutos atiendo a la
reunión hasta que mí ordenador me indica que he recibido otro mensaje.
De: Naruto Namikaze
Fecha: 5 de julio de 2012 10.46 Para: Sasuke
Uchiha
Asunto: Usted decide. Le advierto, señorito Uchiha,
que si no me contesta a mi correo en cinco minutos, pararé la reunión.
PS: ¡Lleva boxers bajo ese pantalón tan ajustado!
Naruto Namikaze.
Al leer aquello, abro los ojos como platos, aunque intento
mantener la calma. Se esta tirando un farol. Le encanta picarme. Sonrío y lo
reto con la mirada. Él no sonríe. El tiempo pasa y yo me relajo. Lo veo mirar
su ordenador e imagino que esta escribiéndome otro correo cuando de repente
interrumpe la reunión:
-Señores, acabo de recibir un correo que he de responder de
inmediato. Un contratiempo y les pido disculpas por ello.-Y, levantándose,
añade-: ¿Serían todos tan amables de dejarnos a solas unos minutos a mi
secretario y a mí? Y, por favor, por nada del mundo quiero que nos interrumpan.
Mi secretario los avisara cuando hayamos acabado.
Me quiero morir. ¿Está loco?
Abro los ojos tanto como es posible y veo que todos los
directivos recogen sus carpetas y se marchan. Tezuna me guiña un ojo y sigue a
su jefe. La ultima en abandonar la sala es la tal Natsuhi. Me mira con cara de
perro y, tras decirle a Naruto en alemán <<Estaré fuera>>, cierra
la puerta tras de sí.
Todavía sentado en mi silla lo miro sin comprender nada.
Naruto cierra el portátil, se repanchiga en su silla y clava su mirada en la
mía.
-Señorito Uchiha, venga aquí.
Me levanto como un resorte y me dirijo hacia él,
gesticulando por la sorpresa.-Pero…Pero ¿Cómo has podido hacerlo? Me mira,
sonríe y no contesta.
-¿Cómo has podido parar una reunión?-insisto.-Te di cinco
minutos.-Pero…
-La reunión la has parado tú-me contesta.- ¡¿Yo!?
Naruto responde afirmativamente y, justo cuando me paro
frente a él, me coge de la mano y, aún sentado, me coloca entre sus piernas.
Luego me empuja y me hace sentar sobre la mesa. Ante él. Acalorado, miro a mi
alrededor en busca de cámaras cuando él dice:
-La habitación no tiene cámaras pero no esta insonorizada.
Si gritas, todos sabrán lo que ocurre.
Voy a protestar, ya que a cada instante que pasa me
encuentro alucinado, cuando Naruto se acerca a mí y hace eso que tan loco me
vuelve. Saca su lengua, la pasa por mi labio superior. Me mira. Después vuelve
a pasarla por mí labio inferior, me lo muerde hasta que yo abro la boca y
finalmente me besa. Me succiona la boca de tal manera que me deja sin aliento
y, como siempre, caigo a sus pies. Me tumba en la mesa y me quita los
pantalones. Sus manos ascienden lentamente por mis muslos hasta que siento que
llegan a mis caderas. Entonces agarra el boxers y me lo quita.
-Mmmm. Me alegra saber que llevas boxers. Disfruto el
momento y entro como un lobo en el juego.
Me paso la lengua por los labios y quiero gritar <<
¡¡Si!!>>. Mi gesto lo estimula y enloquece. Abro mis piernas con descaro
pidiéndole más y él levanta la cabeza, sin mover el resto de su cuerpo.
-¿Llevas en la maleta lo que te dije que debías llevar
siempre?-Cierro los ojos y maldigo con frustración.-Me lo he dejado en el
hotel.
Mi reacción lo hace sonreír. Me incorpora de la mesa sin
apenas tocarme, a excepción de la cara interna de mis muslos.
-Lo siento, pequeño. Estoy seguro de la próxima vez no lo
olvidaras. Lo miro, bloqueado. ¿Me va a dejar así? Me da un azote en el trasero
cuando bajo de la mesa.
-Señorito Uchiha, debemos continuar con la reunión. Y, por
favor, no vuelva a interrumpir.
Siento las mejillas arreboladas y el deseo por todo lo alto
mientras él es el rey del control. Eso me encoleriza. Lo sabe. Me agarra de la
mano y me acerca a él en un gesto posesivo.
-En cuanto terminemos la reunión te quiero desnudo en el hotel. De momento, me
quedo con el boxers
-¡¿Como1?-Lo que oyes.-Ni hablar. Devuélvemelo.-no.-Naruto,
por favor. ¿Cómo voy a estar sin boxers?
Se levanta. Sonríe con malicia y se encoge de hombros.-Muy
fácil. ¡Estando!
Me coloca los pantalones. Me empuja hacia la puerta e
insiste.
-Vamos. Diles que entren. La reunión es importante.
Histérico y a punto de que me dé un
<<pumba>>, solo puedo resoplar. ¿Cómo me puede estar pasando esto a
mí?
Finalmente, cierro los ojos, camino con seguridad hacia la
puerta y antes de abrir me vuelvo hacia él.
-Esta me la pagas. Naruto no se inmuta.
Un minuto después, la reunión continúa y todo vuelve a la
normalidad. Todo, excepto que no llevo boxers.
Continuara…
^^ wiiiii nuevo episodio!! Este sasuke, simpre se olvida el "boli" XD a ver si asi aprende!! Espero el próximo!!
ResponderEliminarsi y por olvidarse mira lo que le pasa si esque este sasu... jajaja
Eliminarwow me encanto espero que sigas por favor te agregue a mi blogger jajajajaja asi te encuentro con mas facilidad y este libro que adaptaste como se llama digo en donde lo leiste o compraste porque me encanta el fic.
ResponderEliminarel libro se llama el original pideme lo que quieras y es de megan maxwell, son tres tomos y adaptare los tres tomos.
Eliminarme legro que te encante la historia :)
ahhh mi comentario no se publico u.u pff igual lo resumiré porque creo que escribí mucho.
ResponderEliminarMe encanta tu fic, enserio adaptaras los 3 tomos? como cuanto capítulos serán entonces? Nunca me había llamado la atención la historia original hasta que leí tu fic, pero no lo quiero leer porque seria como spoiler, pff en fin esperare el próximo capitulo con mucha mucha paciencia. saludos
(creo que volví a escribir mucho)