titulo original: Te esperare toda mi vida
Autora original: Megan maxwell
Prologo
Aberdeen, Escocia, 1429.
Guren Namikaze corría asustada por el empapado y
verde descampado sujetando su avanzado embarazo con ambas manos. Kaguya, la
hechicera, la seguía con la maldad ardiendo en su rostro deseoso de venganza.
Un día antes, en el castillo de Aberdeen, el enlace entre Utaka y Lady Hotaru se había tomado en fatalidad. Por error, durante festejos, una flecha los Namikaze había acabado con la vida de Hamura, el hijo de Kaguya, la hechicera.
Atrás quedaron los días placida vida y las noches de quietud. Kaguya había perdido a su adorado hijo y su furia era imparable.
-Deteneos, Guren, no tenéis escapatoria-chillo Kaguya con los ojos encendidos por la venganza.
La joven asustada no quería dejar de correr, pero el agotamiento provocado por el peso del bebe en su vientre y la proximidad del acantilado la hicieron parar, si seguía avanzado caería al mar. Estacaba acorralada. No podía huir. Por ello y a sabiendas de que iba a morir, se volvió hacia su perseguidora y, mirándola a los ojos grito con aplomo:
-Os juro, kaguya, que aun muerta no descansara hasta vengar la muerte de mi esposo. ¿Porque le habéis matado? ¿Por que?
-Porque le amabais. Como yo a mi hijo.
Delirante, la hechicera se acerco a ella y aferro con fuera el colgante que Alannah lucia en su cuello, arrancándoselo de un fuerte tiron.
-Devolvedme la joya de los Namikaze.
Aquel medio corazón tallado en piedra blanca era, junto con la otra mitad que su difunto marido aún llevaba en el cuello, la joya más preciada de su clan. La desesperación de la joven hizo reír a la hechicera que, enloquecida por los acontecimientos de los últimos días, se aproximó hasta casi rozarle la cara con su aliento.
-No, Guren, no os lo devolveré-siseó.
-¡Matadme a mí, pero dejad vivir a mi hijo!-gritó la futura madre al ver cómo la enloquecida mujer miraba su tripa.
Durante unos segundos Kaguya dudó. Pero no; quería hacer daño, y tras pensar en una venganza perdurable en el tiempo, exclamó levantando las manos.
-No os voy a matar Guren. Viviréis para ser testigo del dolor que sufrirá vuestro hijo el día que sea feliz. Porque yo, Kaguya Otsutsuki, hechicera de Montrose, maldigo a todos los Namikaze a partir del nacimiento de este niño.
-¡Noooo!-gritó horrorizada Guren, mientras escuchaba las voces de los guerreros que se acercaban para auxiliarla.
—No seréis felices. ¡Nunca! Vuestra felicidad me la llevo con el colgante-bramó enloquecida-.Todos perderéis al ser amado en el momento en que vuestros corazones rebosen de felicidad. Vuestras vidas serán una pura agonía, desamparo y soledad; porque cualquier Namikaze que ame, verá morir a su pareja. Y este hechizo sólo se desvanecerá cuando uno de esos amados el colgante vuelva a encontrar.
—Kaguya... no —imploró Guren, al ser consciente de lo que la miserable mujer pensaba hacer.
Dicho aquello, la hechicera sonrió y se precipitó al vacío desde el impresionante acantilado de Aberdeen, desapareciendo para siempre una vez que cayó en el mar.
Y la maldición de Kaguya inundó de tristeza, durante siglos, a todos los Namikaze.
Continuara….
espero vuestros comentarios...hasta mañana:)
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